Como mediadora, mi devoción por la negociación me impulsa a crear espacios donde las voces de todos sean escuchadas y se puedan construir acuerdos duraderos. Negociar es comprender antes de convencer.
Acreditada como mediadora y conciliadora privada, acompaño personalmente a las partes en este proceso, guiándolas para identificar sus intereses y facilitar acuerdos sólidos en disputas civiles, mercantiles, familiares y arrendaticias.
“Imagina por un momento que una serpiente te muerde. En lugar de atender la herida y buscar el antídoto, decides perseguirla. Quieres entender por qué te atacó, convencerla de que estaba equivocada o incluso acabar con ella en un acto de venganza. Mientras lo haces, el veneno se extiende lentamente por tu cuerpo.
La pregunta es: ¿qué terminará matándote primero, la mordida de la serpiente o tu obsesión por la serpiente?”